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TRIUMPH SPITFIRE «DIVERSIÓN ITALIANA CON ESENCIA INGLESA»

Con alma inglesa y estética italiana, el Triumph Spitfire enamoró en la década de los 60 y 70 a un público que encontró en este pequeño descapotable, mucha diversión a bajo precio. Fue un éxito de ventas sobre todo en el mercado norteamericano a pesar de que el proyecto, en un primer momento, fue abandonado y ocultado durante casi un año.

PTV 250 «UN MICROINGENIO A LA ESPAÑOLA»

Con más de 1.300 autos fabricados hasta su desaparición en 1961, el PTV 250 suponía todo un récord de ventas para la época. A medio camino entre la motocicleta y el vehículo, este microauto era básico, austero y espartano contaba, además, con una fiabilidad destacada gracias a la sobriedad de los materiales utilizados, pero a diferencia de otros modelos, poseía un diseño grácil y equilibrado que enseguida lo elevó a objeto de deseo.

 

ROSENGART LR4 «UN FABRICANTE INUSUAL»

Lucien Rosengart, ingeniero, empresario e inventor con más de 120 patentes en su haber, entre ellas la del futbolín en Francia, fue una figura clave que salvó de la quiebra a Citroën y Peugeot, y además tuvo tiempo para crear su propia marca de vehículos en 1928. Un tipo de autos pequeños, fiables y económicos construidos a partir de otros modelos.

 

CADILLAC SERIE 75 «EL FORMATO XXL DE CADILLAC»

El distintivo Cadillac, submarca de General Motors, se había constituido desde principios del siglo XX como sinónimo de calidad y confort. En concreto, la serie 75, representó durante más de 50 años su máximo exponente de lujo y tecnología que elevó a la marca al paradigma imborrable de vehículo de lujo y distinción al otro lado del Atlántico.

MERCEDES 190 SL «IRRESISTIBLEMENTE BELLO»

Nacido a la sombra del todopoderosos Mercedes 300 SL «alas de gaviota», el 190 SL nació como una variante aristocrática, casi gemela, que más que en la deportividad, se basaba en la estética y la comodidad. Una singularidad que con el tiempo lo ha elevado a icono automotriz de belleza y finura.